Femicidio: Cuando la violencia va más allá

¿Estaremos insertos en un mundo que olvidó relacionarse entre las personas?¿ O será que este tipo de crímenes siempre existió, pero antes eran catalogados como homicidios comunes?

Hace semanas el femicidio protagoniza los noticieros en televisión, radio y prensa, y la verdad asusta enfrentar un mundo que está tan podrido como para que los derechos fundamentales de las personas sean violentados brutalmente por no saber canalizar la ira.

¿Estaremos insertos en un mundo que olvidó relacionarse entre las personas?¿ O será que este tipo de crímenes siempre existió, pero antes eran catalogados como homicidios comunes?

Realmente da para pensar.

Antes no existían los medios de comunicación, luego fueron de las élites y de poco alcance para la población en general, ya que al menos la televisión recién se vio masificada, en alguna manera, luego del mundial de fútbol, Chile 1962, siendo el broche de oro que ya adelantaban los diarios y las radios, con el periodismo de la época. A lo que se ha sumado que desde hace algunos años se han sumado las redes sociales.

En las redes sociales la gente publica todo lo que quiere, de quien las tiene, siempre y cuando quiera tener amigos y conocer gente, ya que hay quienes sólo tienen redes sociales para enterarse de la vida de los demás, pero en fin, así funciona la comunicación: alguien emite un mensaje y los demás al procesarla la pueden interpretar como quieren y difundir según la entendió y entregar por el medio al que se tiene acceso, incluso el aire, del boca en boca, etc.para retroalimentar un sistema en que de a poco nos vamos acostumbrando a todo.

El punto es que la violencia siempre ha existido, pero yo nunca había visto, ni oído que una mujer sobreviviera a un ataque brutal como lo hizo Nábila, ella para mí es sin igual. Realmente admiro cada paso que da esa mujer. Primero poder vivir lo que vivió, donde quedó gravemente herida ¡sin ojos! porque el individuo que eligió de pareja no encontró nada mejor que quitárselos con la llave de su auto. Es decir, es una mujer llena de fuerza, garra y una valentía absoluta.

A ella trataron de sepultarla- nuevamente- en tribunales, cuando se transmitió por internet su juicio, donde daban detalles de su vida privada y personal, donde se describe exámenes, que lejos de ayudar, la enlodan. Ya que independiente la vida que haya tenido, ¿merecía morir? No. De ninguna manera. Tal vez en lo que se equivocó fue en no terminar la relación con ese chico psicópata, de quien debió haberse separado a tiempo, pero el resto, simplemente se dio y es preciso entender que cada quien sabe dónde le aprieta el zapato.

En estas dos semanas ¿cuántos femicidios han sucedido? ¿Cuántos han sido frustrados?, sólo en Rancagua y en el transcurso de dos semanas han sido dados a conocer  más de cinco casos, donde uno fue consumado, con el posterior suicidio del victimario.

¿A qué podemos atenernos las mujeres?

Simplemente el consejo para todas es el autocuidado.

Muchas veces las mujeres justifican el quedarse en una relación con un hombre- e incluso se da en las relaciones homosexuales (entiéndase en el contexto de VIF)-  donde uno ejerce la violencia sobre el otro, por diversos motivos, donde muchas veces los hijos pasan a ser la excusa para no salir arrancando de quienes nos tratan mal.

Existe entonces una relación de dependencia afectiva, donde el que te pega, te hace cariño y se vuelve un círculo vicioso en que la VIF es un protagonista diario.

¿Puede entonces enfrentarse la Violencia Intrafamiliar como un problema de pareja que se puede superar?

Imagino que sí, pero como toda enfermedad requiere intervención médica, ya sea, terapia de familia con un psicólogo y de paso psiquiatras que intervengan en el control de impulsos. Sin embargo si no resulta, creo que la intervención a tiempo de las policías podría salvarte la vida.

Por eso el gobierno, a través de Sernameg (antes Sernam),  ya por años viene llamando a denunciar  la VIF, ofreciendo  apoyo en terapias de pareja o simplemente el poder prestar cobijo a aquella mujer que escapó de donde era golpeada por medio de las casas de acogida.

No obstante la pregunta viene a la cabeza una y otra vez… Es que si él ya no está conmigo ¿quién me va a querer?, créame a nadie le falta Dios, como reza el dicho popular.

Acá lo principal es el amor que somos capaces de darnos a nosotras mismas, donde NO vuelva a resonar en la cabeza “mereces que te pateen la cabeza” o insultos que se conviertan a diario en el martirio, que ya no vale la pena vivir.

Podemos amar sanamente cuando somos capaces de amarnos primero y eso no lo podemos olvidar, aunque extrañemos el abrazo, el beso y las caricias. Tenemos que amarnos y querernos primero, para poder ofrecer a otro una mujer empoderada, floreciente, radiante y eso es un trabajo que lograremos sólo con ayuda de nosotros mismas, de nuestro esfuerzo, del valor que nos demos a diario.

Muchas no descubrimos el valor que tenemos, hasta que sacamos de nuestro lado la persona que nos da la sombra, pero no es la de protección, sino la que nos resalta los defectos, nos oscurece y nos estanca diciendo, “¿para qué estudias, si tú eres tonta?”

Arréglate, mírate el espejo y empieza a gustarte, deja de lado quien te daña, ya que nadie que es capaz de ofender o de pegarte para luego amarte de verdad. Lo mismo opera en quien sólo te insulta o te trata mal verbalmente, o te quita tu dinero.

Si crees que quien te daña te ama, necesitas ayuda y eso debes entenderlo.

Locos y locas hay en todas partes, pero para evitar la violencia, simplemente debemos valorar lo que somos, ya que somos lo que pensamos y es hora de pensar en positivo.

Ahora ya basta, no queremos más agresiones, es hora de #NiUnaMenos.

Viviana Liberona Alegría

Periodista

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